Rinoplastia

La deformidad de la nariz es una de las que tiene mayor afectación psicológica. La posición centrada de la nariz en el marco facial le confiere una gran importancia en la definición de los rasgos esenciales y en la estética global de la cara.

El objetivo de la rinoplastia es modificar la forma original nasal para conseguir una expresión facial armónica y equilibrada. Pueden haber rinoplastias de aumento o de disminución. Es ideal que la rinoplastia corrija los defectos nasales sin que se vea una nariz “operada”.

Además de ser un elemento clave en la anatomía facial, es un órgano del aparato respiratorio y este componente funcional se ha de tener en cuenta, valorarlo antes de la intervención y solventar si existe un problema de respiración asociado.

Antes de la cirugía:

El cirujano plástico valorará los defectos de la nariz y la técnica que se ha de emplear: exceso de giba o dorso, punta ancha… Se le darán las instrucciones sobre cómo prepararse para la operación acerca de la supresión de medicamentos como la aspirina o antiagregantes, disminución del consumo de tabaco, etc.

La cirugía:

La rinoplastia se realiza en quirófano, bajo anestesia general. Es preciso permanecer ingresado en la clínica durante 24 horas.

La intervención tiene una duración de 1hora y media a 2horas.

Existen 2 procedimientos principales:

  • Rinoplastia cerrada. La intervención se realiza a través de las fosas nasales, se separa la piel del esqueleto óseo y cartilaginoso. Sobre este esqueleto se realizará la remodelación de la nueva estructura nasal y la piel se irá adaptando progresivamente.
  • Rinoplastia abierta. Se acostumbra a realizar cuando se necesitan grandes remodelaciones de la punta. Deja una cicatriz poco visible en la columela.

Tras la intervención se coloca una escayola para fijar la fractura ósea y para evitar la hinchazón. La mayoría de veces también se taponan las fosas nasales durante unos días para prevenir el sangrado.

Después de la cirugía:

Los tapones nasales se retiran en 1 ó 2 días y el yeso a la semana. Suele haber hinchazón y morados alrededor de los ojos.

Se han de evitar esfuerzos físicos durante las primeras semanas.

Posibles complicaciones:

La rinoplastia, como toda operación, no está exenta de riesgos como la infección, el sangrado o los problemas con la anestesia. Son típicos los hematomas en antifaz que se resuelven espontáneamente en pocas semanas.

Resultados:

Después de la cirugía existe una hinchazón importante en la nariz y la cara en general. La mejoría es progresiva pero hasta aproximadamente un año no se puede considerar el resultado como definitivo.