Abdomen

El exceso de volumen abdominal depende de múltiples factores como la calidad de la piel, la edad  del paciente, su constitución general,…

La elección del procedimiento quirúrgico ideal dependerá de ello.

La abdominoplastia está indicada en aquellos casos en que el exceso de grasa a nivel abdominal se acompaña de laxitud de la piel y / o separación excesiva de la musculatura abdominal por lo que ni la dieta ni el ejercicio físico hacen que mejore.

Es por tanto, una cirugía especialmente indicada en pacientes que tras uno o varios embarazos y/o perdidas importantes de peso han perdido la elasticidad de la piel y el tono muscular del abdomen.

El objetivo de la cirugía no es otro que eliminar la piel y grasa sobrantes y reforzar la musculatura abdominal para así redefinir el contorno corporal con un abdomen más plano y firme.

Antes de la cirugía será necesario determinar cuál es la mejor opción para mejorar su silueta. En algunos casos no será necesario realizar una abdominoplastia completa y será suficiente con una mini-abdominoplastia, en otros para mejorar la silueta será necesario asociar una liposucción en la misma intervención. Es imprescindible individualizar la cirugía para cada paciente.

La cirugía:

La intervención se realiza bajo anestesia general y su duración aproximada es de 2 a 3h.

La resección dermo-grasa dejará una cicatriz en la parte baja del abdomen cuya longitud dependerá de la cantidad de tejido sobrante

La primera hora tras la cirugía permanecerá en la reanimación de quirófano para un correcto control de las constantes vitales y los drenajes, en general en número de dos.

Después de la cirugía:

El resto del ingreso permanecerá en la planta de hospitalización dónde diariamente se realizará la cura tópica de las heridas y el control de los drenajes que evitan el acumulo de líquidos en la herida.

La duración del ingreso es de 48 a 72h en función del débito de los drenajes.

El vendaje compresivo que se coloca en quirófano se sustituirá durante el ingreso por una faja que deberá utilizar, en general, durante el primer mes.

La baja laboral o restricción de su actividad habitual deberá ser como mínimo de dos semanas.

Posibles complicaciones:

Como cualquier procedimiento quirúrgico esta cirugía no está exenta de riesgos. Así, debemos tener en cuenta complicaciones de tipo general como el sangrado o infección de la herida quirúrgica y otras complicaciones más especificas  como el retraso en la cicatrización (más frecuente en pacientes fumadores/as), las irregularidades del contorno de la piel y las asimetrias.

Es excepcional la trombosis venosa en ausencia de antecedentes personales de riesgo.

Resultados:

Los resultados son objetivos a partir del primer mes, sin embargo, la inflamación debajo del ombligo puede durar hasta tres meses.